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Gilberto Mora nació en Chiapas porque su padre era jugador de Jaguares, en el sureste mexicano anotó sus primeros goles
Gilberto Mora nació en Chiapas porque su padre era jugador de Jaguares, en el sureste mexicano anotó sus primeros goles
Gilberto Mora marcó sus primeros goles en la cancha “Salvador Cabañas”, ubicada en Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, justo frente al Estadio Víctor Manuel Reyna. En territorio Jaguar, ‘Gilito’ o ‘Morita’, como lo recuerdan, conoció qué es ser campeón, tuvo su primera ‘rivalidad’ e incluso festejó como Hugo Sánchez a sugerencia de su padre.
La primera experiencia de Gilberto Mora en un equipo de futbol fue en la escuela de Jaguares de Chiapas, cuando entró a la categoría Sub-5 con sólo cuatro años, y desde entonces aprendió a jugar con compañeros de más edad. Su papá era el encargado de la academia que pertenecía al equipo de los Jaguares.
“Verlo llegar nos sacó de onda porque estaba muy pequeño, muy chico, pero en la primera sesión de entrenamiento pensamos que no tenía esa edad, estaba muy chiquito”, recuerda Daniel Pérez, utilero de aquella escuela.
“Ya traía demasiadas características futbolísticas y era muy destacado porque, a pesar de su edad, se movía diferente”
recordó sobre la primera vez que Gilberto Mora acudió a la academia. Moisés González, fotógrafo de la organización, fue testigo de los dribles y primeros goles de Gilberto Mora en dicha academia a través de su lente, incluso en varias ocasiones le regaló imágenes a la familia sobre acciones de ‘Morita’.
“Él era feliz jugando futbol. Prácticamente fue su nido del Jaguarcito, por decir así. Algo que me llamó la atención es que Gil era un niño que se divertía”, recuerda el fotógrafo.
Del gol salvador de Gil Mora a la promesa mexicana
‘Morita’ tuvo como entrenadores en la escuela de Jaguares de Chiapas a Gerardo Márquez, en la Sub-5, y Ramsés Orantes, en la Sub-7, aunque también fue supervisado por Gustavo Jiménez, de la Sub-9, quienes destacan que ‘Gilito’, a pesar de su corta edad, llegó a la academia como un futbolista con buenas bases, en gran parte por la labor que hacía su papá en casa, Gilberto Mora, recordado en Chiapas por el gol que hizo para salvar del descenso a Jaguares en el 2003.
“Llegó bastante avanzado en la parte de la conducción, el pase con parte interna. Todo ya lo manejaba bien. Era un niño muy completo, técnicamente se miraba mejor que los demás, que eran más grandes”, recuerda Gerardo Márquez, primer entrenador de Gilberto Mora en la escuela de Jaguares de Chiapas.
A pesar de que Gilberto Mora padre era el coordinador de la escuela de Jaguares de Chiapas, no se metió en el trabajo de los entrenadores, pero si disfrutaba las habilidades de ‘Gilito’, con quien se quedaba a jugar después de las prácticas o partidos.